martes, 31 de mayo de 2011

Sí publico me lo copian.

En un posgrado recientemente concluido, un participante me preguntó que si publicaba algo, cómo impedía que lo copiaran. Mi respuesta fue breve; no publicando.

Una vez publicado, las opciones de impedir la copia carecen de sentido, es decir siempre existen mecanismos para copiar y pegar. Además sí lo copian es una señal que el trabajo es bueno, que es de utilidad.

Soy del criterio que lo más importante es publicar nuestras ideas, exponerlas sin el temor a la copia. Por supuesto que me refiero a aquellas que son de dominio público. Guardarlas en la computadora no tiene sentido alguno. Es una muestra de egoísmo por una parte y de subvaloración por otra. Entre esos dos extremos está el dejar de publicar esas ideas y es una demostración palpable que aun nos queda mucho camino por recorrer en la Web 2.0

Insisto generalmente en los cursos donde abordo el tema, que la Web 2.0 es la combinación de colaboración e intercambio. Colaborar implica leer y opinar en lo que otros escriben, ver videos, escuchar podcast, revisar presentaciones, entre otras formas de lectura. La colaboración muchas veces solo queda en el plano de la descarga.

Esta lectura permite apropiarnos de una información que podemos transformar en conocimientos. En otras palabras nos servimos de diferentes personas, para construir nuestro conocimiento, fenómeno al que estamos acostumbrados. La casa y la escuela son los dos primeros lugares donde este proceso se produce y perfecciona.

La otra parte de la Web 2.0, el Intercambio es devolver esos conocimientos a otros que pueden aprovecharlos, creando los suyos propios en un proceso infinito.

Cuando no cerramos ese proceso y solo nos atascamos en bajar información, copiar videos, presentaciones y cualquier tipo de documentos, lo que equivale a una pobre colaboración, estamos ante una actitud egoísta.

David Bravo publicó en el 2005 un interesante libro denominado “Copia este libro” que narra numerosas acciones de las grande compañías contra aquellos que copiaron o emplearon sus artículos, en especial obras musicales y literarias.

Las redes sociales actuales actúan como mecanismo de intercambio. Los blogs, Twitter , Delicious, Slideshare, entre otras abren las puertas tanto a la colaboración como al intercambio. Entonces qué tenemos que perder sí se copia.

Por ello sí encuentra útil este documento, cópielo. (En la parte superior del Blog, encontrará un enlace donde puede descargar libremente todos las entradas del Blog).

sábado, 28 de mayo de 2011

Los piratas de la imagen.

Recientemente se celebró el Día Mundial contra la piratería. El mayor énfasis en la divulgación de la fecha se dirigió a los medios digitales, que son los más vulnerables y menos costosos de piratear.

El tema es polémico, tiene muchas preguntas y respuestas. En numerosos países de América Latina es más fácil y barato comprar libremente la película pirateada que su copia original. Sabemos que es ilegal, pero todos pasamos la responsabilidad a otro y nos libramos de un “mea culpa”.

Piratear este tipo de medio se vuelve en algo cotidiano y hasta legal, en especial por las enormes diferencias de precio. Es preferible pagar menos de dos dólares por la última versión de un soft, o la película de estreno, que abonar su precio original, sabiendo sobre todo que este va a manos de enormes fortunas.

Por el contrario, esta acción se torna más deplorable cuando se piratea toda una tesis y solo se cambia el nombre del autor y la institución. Fui jurado de algunas de esas fraude-tesis y nunca pasaron de la primera revisión. Todos esos piratas siempre me miraron como un enemigo, acción que hasta hoy siguen haciendo y en realidad, no me importa. Algunos llegaron a tratar de acusarme ante los tribunales, sin éxito alguno.

Otra tendencia ampliamente difundida es la de copiar indiscriminadamente fragmentos de películas y videos, sin siquiera citar su origen. Es más vergonzoso adueñarse de algo que no hizo, que emplearlo citando su fuente.

En los canales de televisión locales, vemos una decoración permanente de las esquinas de la pantalla. Este decorado donde se sobre imponen logos de unos y otros tal vez haga más atractivo la visión del video.

El tema me hace recordar lo sucedido hace algunos años atrás cuando fui invitado a formar parte de un jurado evaluador de cortometrajes elaborados en video.

En una de las sesiones de trabajo del jurado se presentó un material de corte ecológico sobre el extremo más oriental de Cuba. Las primeras imágenes me parecieron conocidas, pero cuando se ven muchos materiales en un mismo día uno tiende a confundir imágenes y suponer que las vio en otro documental.

Sin embargo a medida que se sucedía una imagen tras otra aquella primera parte del documental me empezó ser muy familiar. Al cabo del minuto me percaté que lo que estaba viendo era una secuencia de un documental que dirigí hacía unos cinco años atrás.

El realizador de este nuevo material no pudo ir al lugar donde nosotros con mucho trabajo llegamos, se limitó a tomar toda una secuencia de este programa para utilizarla con otro objetivo, sustituyendo además toda la banda sonora.

No estamos en presencia de una obra propia, sino de una obra pirateada, que en muchos países es castigado por las leyes, mientras que en otros ni es posible denunciarlo.

Este caso terminó con una molestia generalizada de todos los jurados y una llamada de atención al videasta, que lo menos que pudo hacer era citar en los créditos que se tomaron imágenes de otro documental, lo que en mi opinión era lo acertado.

La molestia viene no por lo legal, sino por lo inmoral de acostumbrarnos a copiar sin citar de dónde lo obtuvimos.

Cuál es su opinión.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Haz lo que hago y no lo que digo

De seguro su primera impresión es que el título no coincide con el famoso refrán, pues está escrito en orden inverso, sin embargo no es así y el título es justamente el que lee.

En ocasiones nos encontramos con personas exigentes en su trabajo y que gustan que los demás hagan exactamente lo que ellos esperan. Si son jefes de algún centro de trabajo, o propietarios de una empresa, son muy exigentes en lo que se debe hacer y lo que no se puede hacer.

No perdonan una llegada tarde, un incumplimiento de plazo para entregar un trabajo, tampoco la supuesta pérdida de tiempo en su trabajo. Sin embargo como la vida es tan dinámica estas mismas personas cambian de rol y se convierten en subordinados. En ese momento a veces llegan tarde, dejan que su celular interrumpa la reunión y cuando tienen que entregar un trabajo, a veces no lo hacen a tiempo, o con la calidad esperada. Muchos de ellos me los encuentro en diferentes posgrados y siempre andan con la escusa del tiempo y les digo lee esto

Entonces cabe preguntarse es que ésas personas a la hora de actuar no hacen lo que dicen, sino lo que critican en los otros. Este tipo de persona suele encontrar justificaciones a sus deficiencias, no en ellas mismas sino en los otros. Ellos andan por la vida colocando obstáculos, cerrando espacios y quejándose de los demás.

Por suerte hay muchas otras personas que a partir de sus limitantes o desconocimientos buscan la forma de salir adelante, de preguntar, de tender puentes a los demás y nunca dejarse aplastar. Estos son los que dicen y hacen lo que dicen.

lunes, 23 de mayo de 2011

5 horas vs 30 años de experiencia.

Recientemente un ex colega de trabajo me comentó que un amigo le pidió que en cinco horas le enseñara a dar una buena clase y sí el no podía, que le sugiriera alguna otra persona.

Mi ex colega de trabajo, con el mayor respeto me hizo el comentario, pidiéndome sí podía asumir ese reto.
Mi respuesta fue simplemente No. Pero más tarde le dije que aceptaría el reto sí su amigo, un ingeniero afamado, me explicara en cinco horas, cómo ser tan buen ingeniero como él y por ende a partir de ese momento ocupar su puesto de trabajo. 

Mi ex colega de trabajo me dijo que eso era imposible, entonces le dije, también es imposible aprender a “dar” clases en solo cinco horas. 

En ocasiones me encuentro con personas que me solicitan le explique brevemente y lo más sintético posible cómo se puede lograr que los alumnos presten atención, cómo mejorar el trabajo con sus medios, cómo lograr que los alumnos aprendan mejor y un sinfín más de cómos. Tal vez la celeridad con la que la información se reproduce en el mundo actual, lleva a muchas personas a pensar que pasa lo mismo con el conocimiento.

Por fortuna el conocimiento requiere de tiempo, de procesar la información, analizarla, discutirla y mezclarla con las antiguas informaciones para llegar al nuevo conocimiento.

La solicitud de mi amigo parte de un falso criterio en relación a que cualquiera puede ser profesor, solo basta interés, conocimiento de su tema y tenemos un profesor. Generalmente para los que comparten su profesión con la tarea docente, esta queda relegada al segundo puesto en cuanto a tiempo.

Se valora como más importante su trabajo profesional en otras ciencias, que su empleo como profesor. Esto es evidente en la educación superior, donde la mayoría de los profesores son expertos en su área y comparten un tiempo en la labor docente. Lo anterior es muy saludable para la educación superior, donde es imposible formar profesores para un área determinada, debido a la variedad de estas. 

Lo anterior ocasiona que los profesionales, deban prepararse en las áreas pedagógicas, preparación que debe ser permanente. 

Las universidades ven en muchas ocasiones la necesidad de preparar, aunque sea muy brevemente a sus profesores y les ofertan cursos sin los cuales no pueden acceder a una plaza como profesor. Esta es una buena exigencia, pero es necesario revisar la calidad de esos cursos, pues algunos solo se refieren a unas pocas horas por materia y otros van más a los ingresos que obtienen por dichos cursos.

De la frase inicial que da pie al comentario, debo separar dos cosas esenciales: la primera ubicarse delante de un grupo de personas y hablar y la otra pararse delante de un grupo de personas y educar. La diferencia es enorme.  

Las sociedades actuales prestan poca atención al trabajo del maestro, nos quieren comparar con otras profesiones y en muchas ocasiones estos reciben más apoyo de todo tipo que el maestro.
Los profesores somos sanadores mentales, esculpidores morales, arquitectos del conocimiento y enriquecedores del alma. ¿Se puede llegar a este escalón en cinco horas?

sábado, 21 de mayo de 2011

El plagio como "olvido" de citar la fuente original

El plagio es casi tan viejo como la vida en nuestro planeta, para que exista solo se requieren dos personas el que crea y quien no quiere o no puede hacerlo y copia de manera igual o parecida.

Fui al diccionario de la Real Academia de la Lengua española y encontré que plagio se desprende del verbo plagiar que significa, acción y efecto de plagiar es decir copiar obras ajenas. También aclara que es copiar en lo sustancial obras ajenas, dándolas como propias y se puede leer que entre los antiguos romanos, significaba comprar a un hombre libre sabiendo que lo era y retenerlo en servidumbre.

Como profesores muchas veces hemos detectado plagios de nuestros estudiantes, unas veces reproduciendo casi fielmente el trabajo de otro, que tal vez lo copió de otro y así en una cadena interminable, en otras la copia en parte de un libro o artículo, cometiendo el error de no citar la fuente.

Detectar este tipo de plagio es a veces muy sencillo, cuando se lee una tesis o un proyecto de esta el autor sigue una forma peculiar de redacción empleando palabras determinadas que repite sin emplear sinónimos y de pronto encontramos un giro diferente en la redacción, en el manejo de las categorías, es algo que no encaja en todo el texto, en ese sitio está el plagio.

Hoy basta con copiar una parte de dicho texto en Google y en fracciones de segundo queda revelada totalmente la fuente original.

Es mejor citar que plagiar, es preferible interpretar que copiar, es mejor ser humilde que mentiroso.

jueves, 19 de mayo de 2011

Mi televisor y yo

Un sonido me despertó, miré a todos lados y no lo encontré, solo miré el reloj que marcaba las tres de la madrugada. Cuando de nuevo comenzaba a dormirme volví a escucharlo.

No podía creer lo que veía, me froté los ojos tratando de eliminar el sueño, pero seguí sin poder entender. El televisor estaba encendido. Busqué el control remoto y traté de apagarlo desde la cama, pero seguía encendido. Las pilas se han gastado, pensé.

Me levanté, fui hasta él y lo apagué, pero no había dado media vuelta cuando de nuevo estaba encendido. Volví sobre mis pasos y apreté otra vez el botón para desconectarlo. Entonces fue cuando lo descubrí.

El televisor tenía ojos, su boca comenzaba a dibujarse y apareció en poco tiempo un rostro.

- Buenas noches- me dijo- te desperté.

Nada pude responder, pero la voz me era conocida, volvió de nuevo a repetir lo mismo, pero con otra voz.

- Ya me imagino lo que piensas- me dijo cambiando nuevamente la voz- no te preocupes, puedo imitar todos los personajes.

- ¿ Todos ?, le pregunté y creo que yo también cambie mi tono.

- Bueno de casi todos los que pasan por mis circuitos. Qué te parece esta voz,..., me parezco a Bart, el de los Simpsons. Parece que no te gustó- me dijo.

- ¡Ah !- exclamó y bajó rápidamente la voz- ésta seguro que te agrada.

- Es la de Alf- le dije- el extraterrestre que cambió la vida de la familia donde vive.

- Al fin conoces alguna voz- me dijo.

Le miré directamente a sus ojos y vi que estos me recorrían de arriba a abajo.

- ¿ Qué miras ?-le pregunté.

- Estás muy gordo, creo debes tomar Redicrás- me respondió.

- Lo crees- y de inmediato me pregunté de dónde conocía el nombre. Pareció adivinar mi pensamiento y me respondió:

- Tantas veces que ponen esa publicidad que ya me la se de memoria- me dijo, para añadir de inmediato-. Sabes a veces la cantidad de canales que pasan por mis circuitos es tan grande que ya no recuerdo donde lo vi.

- Sí los conoces todos y ves todos los programas cuáles son los que más te gustan- le pregunté.

- A decir verdad-me respondió- pocos, casi todos me aburren, pero me encantan aquellos donde salen esas muchachas ligeras de ropa o aquellas muy bonitas. Me gusta Celeste, Alejandra o las dos hermanas de Mujeres de Arenas que están mejores.

- No las conozco- le dije.

- Solo tu ves el fútbol y esas películas de granito- me respondió.

- ¿ De granito ?- le pregunté sorprendido.

- Así te dice ella cuando empiezas a roncar y me quedo encendido.

- ¿ Qué dice ?- le pregunté molesto.

- Mejor me callo pues son confesiones de alcoba- me dijo.

- Realmente no entiendo como es qué hablas- le pregunté.

- Difícil para ti entender éste problema, siempre mi madre me lo decía.

- ¡Tu madre !- exclamé más sorprendido que nunca.

- Claro, acaso no puedo tener madre igual que ustedes los humanos.

- No me vayas a decir que también tienes padre- le pregunté.

- Claro, quien tiene madre tiene padre- me respondió alzando su voz, o tu conoces a alguien que no lo tiene, por que esos otros son cuentos de televisión. Ustedes los humanos son gente muy rara, ven cada cosas que a veces me dan ganas de apagarme, pero bueno mis circuitos no me dejan hacerlo.

- ¿ Qué es lo que no te gusta ?- le pregunté nuevamente.

- Para empezar, los noticieros pesados donde solo uno habla, o los espectáculos como el de Cristina, ah, pero ya me encantan las imágenes de muertos, mientras más mejor.

- ¿ Cómo puedes decir eso?- le pregunté.

- Pensé que a ti te gustaban, te sientas a contemplar cada uno de ello y nada te levanta.

- Es para informarme- le respondí.

De nuevo se quedó callado, sus ojos recorrieron toda la habitación y se detuvieron en mi compañera a la que cubrí de inmediato con una sábana.

- No te preocupes, la veo así todas las noches- me dijo.

- ¿ Todas las noches ?- le pregunté indignado.

- También por el día- me respondió con insolencia.

- Creo que ya no puedo soportar más- le dije malhumurado, lo desconecté de la toma eléctrica, lo alcé y lo llevé a la sala.

En la mañana cuando me desperté encontré el televisor de nuevo frente a la cama, en el mismo lugar donde estaba la noche anterior. Estaba a punto de preguntarle a mi esposa quién lo había colocado allí pero temí que pensara que me estaba volviendo loco.

Por eso cada noche, antes de acostarme decido taparlo con un pesado cobertor de cama y he tomado la precaución de desconectarlo de la toma eléctrica, por sí acaso.

lunes, 16 de mayo de 2011

La evaluación como compromiso o cómo resultado.


Conversaba con algunos de mis estudiantes del noveno semestre de la Carrera de Educación, cuando surgió el tema del sentido de la evaluación en el proceso pedagógico.

En el diálogo comentamos, que según el reglamento de la Universidad, la calificación numérica que obtienen al llegar al décimo semestre no es significativa pues dicho valor se cambia por el resultado obtenido en la defensa de su trabajo de grado, que por lo general es después de varios semestres.

Entonces el análisis hizo un giro hacia la necesidad de una evaluación dirigida más al compromiso individual, que al resultado de cumplir con una meta. Los estudiantes asumen por lo general la posición de cumplir para quedar evaluados y de esa manera avanzar hacia las próximas asignaturas.

Pero en la práctica cuando la evaluación se dirige sólo al cumplimiento, cabe preguntarse qué queda para el individuo evaluado, cómo se siente sabiendo que solamente realizó su trabajo para cumplir y escasamente para desarrollarse.

Bajo esta óptica encontramos muchos estudiantes que realizan sus trabajos para cumplir con el docente, a veces, tratando de engañarlo con la copia de otros trabajos, cambiando nombres de autores y en especial dejando la entrega de su trabajo para el último minuto del plazo.

Cada semestre discuto con mis estudiantes, que la evaluación no la concibo como un compromiso de ellos para el profesor, sino como el grado de satisfacción que cada uno alcanza en las tareas propuestas. 

Sin embargo con pesar observo que de cada diez blogs creados en clases, menos de uno se actualiza. Similar dato encuentro con los cuentas creadas en Twitter. El pasado semestre se crearon más de 40 cuentas en esta red social y solo dos estudiantes la siguen empleando.

La evaluación, no es solo una nota, un número, va más allá de ese resultado. Su carácter subjetivo le impregna un sentido bien complejo, tanto para estudiantes como profesores.

En el proceso pedagógico se insiste con gran peso en el carácter educativo que debe poseer la evaluación, pero cuando el estudiante se evalúa piensa y actúa más en el sentido de cumplir con el profesor que consigo mismo.

Los profesores solemos ver la evaluación como un proceso que nos lleva gran tiempo, por lo general fuera de la escuela o universidad. Reporta un gran trabajo a veces desagradable y casi siempre agotador. Los padres ven la evaluación como el acto de recompensa por su esfuerzo y catalogan a sus hijos por los resultados numéricos. Por último los estudiantes consideran que la evaluación es más un castigo y actúa sobre ellos como la clásica espada de Damocles. En otras palabras todos tenemos opiniones diferentes sobre este componente tan importante de la actividad educacional.

No dejo de reconocer el importante valor de la evaluación en su carácter formativo, pero acaso tanto profesores como estudiantes, logramos alcanzar el nivel que representa esta función tan importante de la evaluación.

Creo que no lo logramos.

viernes, 13 de mayo de 2011

Los métodos grupales: errores más comunes.

Cuando hojeamos la sección de anuncios en muchos periódicos, es frecuente encontrar empresas que solicitan profesionales, que entre otras cualidades les exigen: “saber trabajar en grupo y bajo presión”.Me pregunto dónde se aprende a trabajar en grupo, qué universidad incluye en sus programas de estudio materias que desarrollen habilidades para este tipo de trabajo. 

Los métodos grupales se apoyan en el aprendizaje del mismo nombre, dirigido a generar modificaciones en la conducta y en la personalidad de los integrantes, por lo que no se limita a aprendizajes cognoscitivos, sino a todos los aspectos de su personalidad. 
Recientemente trabajando con mis estudiantes de la Lic en Educación, hicimos en la PDI, una lluvia de ideas sobre los problemas que encuentran durante el trabajo grupal. 
Grabación desde la PDI
Desde la posición del profesor, señalaron como muy común que las indicaciones para el trabajo en grupo no son claras y en ocasiones no tienen un documento para guiarse, solo se remiten a lo que el profesor explicó durante la clase. 

Se percibe con frecuencia que algunos contenidos de la asignatura son trasladados al trabajo grupal, con el objetivo que los estudiantes expongan dichos contenidos, asumiendo la tarea del profesor. 

Esta es una mala práctica que se viene generando con relativa frecuencia. Algunos profesores interpretando de modo inadecuado la supuesta pasividad del estudiante, trasladan a este los contenidos de la clase, transformando al estudiante en profesor sin conocimiento del tema y mucho menos experiencia.

La realidad es que los estudiantes se distribuyen el tema a desarrollar, cada uno memoriza lo que le corresponde y el grupo en general solo escucha, creando una masa de estudiantes aun más pasivos y un aprendizaje tipo “mosaico”.

Los estudiantes comentaron que no tienen la suficiente preparación para trabajar en grupo, en muchas ocasiones carecen de la responsabilidad necesaria para este tipo de trabajo y en especial los problemas de comunicación existentes entre los miembros del grupo.

Los estudiantes reconocen que pierden tiempo en cuestiones organizativas y en el cumplimiento de las tareas asignadas para cada uno, lo que tiene que ver con la responsabilidad individual y colectiva. Señalaron que producto al incumplimiento de alguno de sus compañeros suelen distanciarse entre ellos, perdiendo a veces amistades de semestres anteriores.

Señalaron que en ocasiones los grupos son formados por la imposición del profesor o se crean sin aplicar algunas de las técnicas habituales en este tipo de trabajo. A su vez los grupos de estudiantes se modifican pues no todos matriculan las mismas asignaturas en cada semestre, o no seleccionan el mismo docente. Suelen existir diferencias entre los estudiantes que no son resueltas rápidamente y en las que el profesor no tiene participación alguna tratando de encontrar la solución.

En la lluvia de ideas se constató que los estudiantes comprenden la utilidad del trabajo en grupo y llegaron a concluir que este debe ser obligatorio.

Los errores que se perciben en la aplicación de los métodos grupales, no corresponden a estos métodos, sino a quiénes los empleamos. Esta mala práctica va creando en los estudiantes una susceptibilidad y por ende una negación en el empleo de este tipo de trabajo. Se requiere preparación del profesor, orientaciones claras, precisas y publicadas para que se puedan acudir a ellas cada vez que sea necesaria.

Los métodos de trabajo en grupo no pueden convertirse en una carga para el estudiante, solo su aplicación correcta favorecerá cambios en su personalidad, fortaleciendo un trabajo colectivo más responsable y sano.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Amor en dos ruedas

En un comentario anterior afirmé que el video como medio de difusión es hijo de nuestro Continente. Nació y se crió en medio de los grupos sociales en la época de las dictaduras, anduvo de prisa y creció a gran velocidad. Los grupos que realizaban video se propagaron por la región y fueron capaces de reunirse en varios países para demostrar no solo su existencia, sino la enorme utilidad de este medio.

El video desde ese tiempo tuvo múltiples cambios. Por un lado los vinculados a la tecnología para su producción y por el otro la creatividad en su elaboración. Los usos que se le pueden dar a este medio son muy variados y usted conoce muchos de ellos.

En este comentario narro una experiencia que viví en Trinidad, la Capital del Departamento del Beni. Invitado por la Universidad Técnica del Beni, impartia un curso de posgrado en el área de Tecnología educativa, cuando observé lo que les comento.

Trinidad además del clima y lo exhuberante de su vegetación y ríos, se caracteriza por el empleo de un singular medio de transporte: la motocicleta.

Este tipo de transporte es muy peculiar en la  región y aunque en otras partes de Bolivia, las he observado en grandes cantidades, nunca como en Trinidad.

Generalmente sirve como medio de transporte por el día. Incluso taxis motocicletas abundan en la región y por la noche se transforman en el hobby de los jóvenes.

Moto que alquilaba para trasladarme a la universidad
La Plaza Principal es el escenario de mi narración, allí los jóvenes conversan, se piropean, discuten y se enamoran, siempre en dos ruedas.

Un domingo al caer la tarde, me llamó la atención un grupo de motocicletas que daban vueltas y más vueltas alrededor de la Plaza. En las primeras vueltas no observé nada raro, pero en las siguientes, algo atrajo mi atención. Eran las dos motos que encabezaban la marcha, como un desfile militar.

En la segunda moto una pareja de jóvenes; el manejaba y ella con una sonrisa de par en par demostraba su felicidad. Los curiosos que observábamos este hecho, enseguida empezamos a preguntarnos qué sucedía. Al cabo de varias vueltas, uno de los acompañantes gritó que se trataba de una despedida de solteros, pues al día siguiente se casarían.

A pesar de lo singular de tal despedida, la primera moto fue la que me llamó más la atención. La manejaba una muchacha y detrás pero de espaldas a ella un joven con una filmadora de video grababa esta singular despedida.

Por ello pensé que el amor, las dos ruedas y el video están ligados.

lunes, 9 de mayo de 2011

La sexta habilidad de los profesores a distancia


En mi criterio los que trabajamos en ambientes a distancia, debemos lograr el desarrollo de las siguientes habilidades: la organización del curso; el manejo eficiente de la plataforma; el adecuado proceso de seleccionar objetivos, contenidos y métodos;  la selección, diseño, elaboración y uso adecuado de los medios;  la correcta valoración y aplicación de la evaluación, tanto en su función formativa como en la sumativa y las habilidades comunicativas.

A esta última habilidad es que me refiero en el comentario. La distancia a los estudiantes, es un factor que nos obliga a encontrar un “sexto sentido” en la comunicación. Aun cuando pueda parecer que la presencialidad hace más fácil lograr una empatía con los estudiantes, la separación física agudiza  esta dificultad. 

Los profesores a distancia debemos orientarnos en las condiciones de la comunicación que impone esta forma de organizar el proceso pedagógico. Debemos percibir rápidamente las posibilidades del estudiante para trabajar con los contenidos y medios presentes en la plataforma digital. 

Estamos obligados a descubrir los variados problemas de los estudiantes, sus frustraciones, miedos e inseguridad en la plataforma. Necesitamos favorecer una atmósfera distendida, elevar el grado de responsabilidad de cada participante y en especial hacer el tránsito en el curso lo más aceptable posible.

No existen recetas mágicas, pues la comunicación es un acto totalmente humano y por ende bien complejo.  En algunos cursos es habitual crear foros de presentación, con el objetivo de facilitar a todos un pequeño “reconocimiento” inicial. Se pueden compartir experiencias, gustos e intereses personales que nos acerquen más a los estudiantes. A veces se suelen compartir algunos hobbies, como la cocina, la fotografía, la lectura, el deporte, la música entre otros.

En los cursos suelen crearse foros donde los participantes pueden resolver sus dudas sobre el funcionamiento de la plataforma, o de la organización en general del curso. Este tipo de foro debe estar abierto a todos, de modo que no sea solo el profesor el único que puede responder. La respuesta de los demás eleva la responsabilidad en el trabajo colectivo a la par que ayuda al profesor con el tiempo. 

En los cursos a distancia, la voz del profesor no es su principal medio, como sucede en la actividad presencial, aunque esto no limita su empleo en el curso.  Puede ser mediante un mensaje de bienvenida o en el caso de emplear videos conferencias.

Su “voz” está presente cuando da respuesta en un foro, cuando trata de comprender lo que se preguntó, cuando alienta a los estudiantes mediante mensajes colectivos o individuales, o cuando critica la labor de un estudiante. 

El profesor está presente de un modo u otro en los cursos a distancia y lo hace a través de los medios que emplea en el curso. Por ello la elaboración de estos medios es una tarea bien delicada que exige por lo general un enorme tiempo al profesor. 

La masificación de los cursos a distancia en línea está favoreciendo un mal que lejos de mejorar este sistema de formación lo entorpece. Me refiero a la proliferación de documentos tanto en formato de texto, como en los insoportables PDF, cargados de páginas y que muchas veces el estudiante se ve obligado a imprimir para tratar de leerlos. La tendencia está convirtiendo a las aulas en almacenes digitales.  

El profesor a distancia está necesitado de hacer escuchar su “voz” mediante el tratamiento a los contenidos discutidos en el aula digital. Se hace necesario emplear una variedad de recursos, que están determinados por el tipo de plataforma empleada. En Moodle, plataforma con la que trabajo disponemos de muchos recursos que sustituyen los documentos para descargar. 

La voz del profesor está presente cuando estos recursos se redactan en función de ser leídos en la pantalla de la computadora, por lo que deben ser redactados de forma diferente. Los párrafos pueden ser más cortos, realizar resúmenes cada cierta cantidad de párrafos, incluir palabras claves, entre otro grupo de acciones a tomar. 

Por último entre nuestras habilidades comunicativas debe primar la de favorecer el trabajo cooperado entre los estudiantes. En la actividad presencial, es más sencillo, aunque no exento de riesgos y problemas, que no deben ser trasladados al trabajo a distancia.

Este trabajo cooperado puede facilitar al estudiante profundizar en un tema determinado, aportar con la creación de una biblioteca digital y evaluar el trabajo de sus compañeros. Con ello se eleva el sentido de la responsabilidad y el respeto al trabajo de los restantes participantes y del propio profesor. 

Les agradezco colaborar con sus aportes para enriquecer esta sexta habilidad.

sábado, 7 de mayo de 2011

Para las madres que no le tienen miedo a las Tics

El Día de las madres es una fecha de regocijo en muchos países, donde el segundo domingo de mayo se celebra este día. 

En la realidad el día de las madres es diario, ellas asumen muchas tareas que no solo tienen que ver directamente con sus hijos, tienen que ver con todos.

Entre esas tareas está la de emplear las Tics, en beneficio propio y de sus hijos. Les regalo a estas madres un video que parte de una historia ficticia; ella se llama Mónica , es una mamá que emplea eficientemente las tecnologías, y el se llama David, siempre se queja de las tecnoclogías. 

Felicidades a todas las Mónicas que emplean las Tics, como la personaje del video. 

miércoles, 4 de mayo de 2011

Cómo enseñar valores con estos hechos


El lunes el mundo se enteró con gran velocidad de la muerte o asesinato de uno de los mayores terroristas Osama Bin Laden. 

Las redes sociales jugaron un papel importante en la difusión de la noticia y desde el mismo Pakistán hasta cualquier país latinoamericano incluido EUA la noticia se diseminó con una velocidad muy alta, que dejó establecido la enorme importancia que estas tienen en el mundo actual.

La noticia me trajo a la mente un problema que venimos enfrentando paulatinamente quienes nos dedicamos a la formación de personas y es el tema socorrido de los valores. En no pocas ocasiones escucho entre mis estudiantes universitarios que hay una pérdida de valores, que estos se transforman en otros y así el tema toma diferentes aristas. 

La muerte por mano ajena al terrorista no deja de ser polémica, más cuando es justamente el país que practica con más fuerza la eliminación violenta de sus enemigos. No podemos olvidar el asesinato del presidente Kennedy, en un oscuro hecho que a casi 40 años sigue en las penumbras y de otras tantas figuras donde el gobierno norteamericano jugó un papel decisivo. 

Inmediatamente después de la noticia se trasmitieron escenas de júbilo especialmente desde diferentes ciudades norteamericanas, donde la muerte o el asesinato como quiera llamársele despertó alegría. Por supuesto que hubo personas que aun cuando consideraban que se había hecho justicia, desaprobaban el método entrando en contradicción tanto con sus creencias espirituales como sus propios valores morales.

El acceso a las redes sociales no es exclusivo de un grupo de personas, son los jóvenes los que más acceden a estas y allí es donde obtienen la mayor información. Cómo puede el profesor de esos jóvenes tratar el tema de la muerte de una persona u otra, cómo se puede explicar la diferencia entre privar de la vida a un terrorista y dejar libre a otro. 

Hace semanas, por solo poner un ejemplo vimos el juicio que se le siguió al terrorista de origen cubano Posada Carriles, quien colocó la bomba que destruyó en pleno vuelo a un avión con 72 personas. El juicio se llevó a cabo justamente en territorio norteamericano y quedó exonerado de todas las culpas, no por dicho atentado, sino por un tecnicismo de la justicia norteamericana. Habría que preguntarse si  la diferencia entre uno y otro está en la cantidad de muertos, o la nacionalidad de los asesinados. 

Es muy difícil poder explicar esto a cualquier persona, es que los valores parece se pierden para unos y para otros se mantienen.
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